Los jugadores saludan como campeones (Levante-Emv)
jueves, 02 de febrero del 2006 a las 09:51
A partir de ahí, los ánimos se fueron encrespando y los seguidores más exaltados se enfrentaron a la policía, que tuvo que cargar varias veces. Un policía fue herido al dispararse un petardo junto a su caballo. El equipo desmontó al agente y cayó sobre él.
Hubo un incendio en un contenedor y varios aficioandos fueron disueltos al observarse que estaban preparados para lanzar piedras al autocar del Depor.
Poco después de medianoche, Megía Dávila abandonó el estadio en un furgón policial.
Quique tardó en comparecer porque quiso ver primero las jugadas conflictivas en la televisión y al final salió más comedido que sus jugadores. «La sensación es como si entras en casa y no te queda nada dentro. Una sensación fría. Hemos tenido una actuación digna: nos sacaron de Riazor, nos sacaron a la gente en casa y ahora nos sacan de la Copa. A partir de ahora, lo que espero es que esto no provoque una inercia negativa. Si no estamos más no lejos es por no merecerlo. Sales a competir y hay algo que no te permite desempeñar tus funciones. Sólo siento no haber podido dedicar un triunfo a la afición. Ahora pido cierto sosiego a los jugadores».
Y su mayor crítica a los árbitros fue que «no me gusta que se dirigan los partidos sonriendo. Megía queda ahora en la memoria del valencianismo y no en un buen lugar. Esta temporada hay designaciones que pueden crear cierta distracción o desasosiego. No quisiera que el día que nos encontremos con el Real Madrid o el Barcelona les den el premio de dirigir esos partidos. Ni a Megía ni a Iturralde».


